Vacíos.
Solemos pensar en las cosas importantes cuando estamos solos, y no hablo de solos en total soledad, sino cuando estamos rodeados por un montón de gente y te das cuenta que sigues estando solo, que no encajas, que no estás ni triste ni feliz, solo estás... ésa, es la primera vez en la que te das cuenta de cuál es el verdadero significado de la palabra Soledad.
Si, Soledad. Aunque el diccionario la define como "estar sin acompañamiento de una persona u otro ser vivo". En mi lenguaje personal la soledad no es estar del todo solo, como debiera serlo, para mi la soledad es sinónimo de vacío, y vacío es sinónimo de nada.
La nada es inexistente, cuando muchas veces nos preguntan que tienes y automáticamente respondemos "nada" lo que en realidad significa es "ausencia de todo". En el budismo, la nada es el estado vacío de la mente.
Todos en su momento cuando pensamos nada, nos volvemos nada. Porque cuando la nada nos roba tantos pensamientos se termina adueñando de ellos y los convierte, literalmente, en nada. No hay una forma de evitarlo, pero depende de ti cómo afrontarlo.
Pocos son los que aprovechan la soledad y sacan algo bueno de ella, en mi caso, cuando estoy sola (sin acompañamiento) me dedico a escribir.
Pero cuando estoy sola (vacía) hay una parte de mi que quiere llorar, otra parte quiere sentarse a escribir, pero la mayor parte de mi quiere dejar de pensar.
Así que decido hacer las tres cosas, primero suelto las lágrimas pero no por dolor sino por placer, es un gusto darse cuenta de que de verdad las lágrimas saben sanar. Luego, cuando ya no tengo ni una sola gota salada en mis ojos, me dispongo a escribir, y es justo cuando encaja este relato, porque es justo lo que ahora ustedes están leyendo. Y por último, pero no menos importante me serví un trago y estoy bebiendo, porque la gente borracha es la que no piensa...
Antes de continuar. Voy aclarar que: antes, hace más de un año y medio, aproximadamente, escribía solo frente a la PC, y eso era muy molesto porque me dolían los ojos y lo peor es que a veces me llegaba la inspiración en algún lugar fuera de casa y si no tenía un lápiz y una hoja a la mano era inspiración pérdida. Eso dolía el doble. Me di cuenta que mi inspiración llega en todo momento: cuando estoy bien, cuando estoy mal, cuando bebo o bailo, en un parque, en la casa de un amigo, en un bar, cuando atravieso un momento amargo, en el bus, cuando estoy feliz, cuando estoy en cine, no hay manera de controlarla, ella llega y se instala; Por ello descargue un programa a mi Tlfo inteligente que me permitiera escribir donde quiera que me encuentre y en cualquier estado de ánimo (sobre todo cuando estoy acostada jaja).
Pero sobre todo un día comprendí que la inspiración aparece cuando llevo mucho tiempo vacía. Inexplicablemente me llena: el vacío, la soledad, el alma, la vida. Un poco loco verdad? Lo sé. No tienen que confirmarme nada.
Cuando estamos en soledad-vacía, nos volvemos inexistentes, la nada se apodera de tu mente. Y es muy fácil desviarnos del camino, lo difícil es llenar el vacío. Pero cada quién debe saber a qué lado debe mirar, que vida puede salvar y que vacíos debe llenar, porque es aún más fácil volverse olvido.
Todos en algún momento pensamos en la existencia... especialmente cuando estamos vacíos. Existencia significa estar, permanecer, pero cuando estamos en soledad-vacía, es como dudar de ello. Es volverse olvido.
Todos tenemos un lugar en el que podemos dejar de fingir, en mi caso (mi cuarto), es un lugar en donde tú encajas sin intentar, donde reina la comodidad, dónde puedes decir y hacer lo que quieras, donde eres realmente lo que quieres ser, estás donde quieres estar y eso esta bien, es bueno, no. Es más que bueno.
Todos alguna vez hemos querido tener un súper poder, algunos quieren volar, teletransportarse, volver al pasado, viajar al futuro, incluso hasta ser muy fuertes y salvar vidas, en mi caso, si pudiera tener un súper poder sería "leer mentes". Aunque definitivamente estaría más atolondrada de lo que ya soy.
Lamentablemente aún no puedo leer mentes. Más Sin embargo, tengo el súper poder de aconsejar, de hacer que la gente confíe en mi, que me cuenten sus secretos sin siquiera solicitarlo, más yo no confío en la gente... Quizas ese es mi defecto. Ese y que soy un poco ruda. Sí. Bastante ruda. Pero eso no quiere decir que sea de piedra y que no sienta. Al contrario. Soy ruda pero siento mucho más que la gente que es frágil, tengo la capacidad de sentir y de percibir más que el resto...
Aunque últimamente me he atrevido a confiar y a confesar muchas cosas. Y no está nada mal.
Todos hemos sentido miedo alguna vez, miedo a no hacer las cosas bien, miedo a perder, miedo a morir... En mi caso, tengo miedo de morir y que nadie se atreva a extrañarme, no entra en la categoría de miedo a la muerte, entra en la categoría de MIEDO AL OLVIDO. Por ello trato siempre de regalar alegría, porque a la gente alegre pocos la olvidan.
Es triste volverse esclavo de una nada que se convierte en todo.
-Aksu.


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