Al chicx insegurx.

Hola chicx insegurx.
Déjame decirte que tienes unos ojos muy bonitos,
y que inexplicablemente brillan más cuando lloras.
Si te sirve de algo, no importa que tus chistes sean malos.
Ni que tu cuerpo sea muy gordo o flaco.
Tienes labios perfectos y cuando sonríes, alumbras el universo entero.
No hablemos de tu risa, esa risita, esa risota, capaz de elevar a otro planeta.
Tienes alma de algodón y quién la toca se hace llamar vencedor.
Tienes la fuerza vulnerable, como quien ama sin ser cobarde.
Y te pido disculpas si antes te he llamado intensx,
sentir y expresar demasiado no debe ser considerado “algo malo”.
Es ser honesto.
¿Y sabes?
La honestidad, en el mundo, tiene un hueco.
Queda muy poco de eso.

Querido chicx insegurx.
Son tiempos difíciles en este mundo frío.
La humanidad se ha podrido, (no toda, por supuesto).
Todo es redes sociales, y sexo sin sentido.
Ya nadie besa lento, ni dedican tiempo.
No regalan cartas, ni dedican versos.
Todo lo quieren hacer rápido.
Y yo recién, aprendo a vivir lento.
Los abrazos se volvieron escasos.
Pero tú tranqui. No voy a agobiarte con esto.
Por favor no tengas miedo.
Tienes magia en los bolsillos.
Traes magia en la mirada.
Tienes magia en los lunares.
Traes magia en las ojeras.
Tienes bonita el alma, así que no dudes en mostrarla.
Eres cielo y también nube (y no precisamente gris).
Eres arcoíris después de un día de lluvia.
Eres cosquillitas después que se va la luz.
Eres cafecito caliente en las mañanas,
y cervecita fría cuando cae la tarde.
Eres sonrisa amigable después del desastre.
Eres la paz del caos.
¿Y ya sabes?
Las historias se acaban, pero la vida no, todavía.

¡Ay mi Chicx insegurx!
El tiempo no es tu amigo, ni el mío.
Aunque no quiero confundirte, tampoco es el enemigo.
No te cierres. Persiste.
Y si te sirve de consuelo hay mucha gente atravesando precipitaciones fuertes.
Gente que llueve.
Gente que, sin querer, hiere.
Gente que se pierde, y después, vuelve.
Gente que quiere.
Gente que vuela, con las alas rotas.
Gente que vive, aunque el alma le rompan.
Pero eso no es el fin del mundo.
¿Sabes?
La fragilidad también es fuerza.
La vulnerabilidad es saber que tiemblas.
Porque todos lloran, todos sangran.
Todos rompen, todos sanan.
Porque esto es un sube y baja.
Y la vida misma, despedaza.
Siempre habrán madrugadas que ahogan.
Siempre habrán estrellas que se apagan.
Siempre habrán días de oscuridad, aunque el sol salga.
¿Y qué necesitamos nosotros?
Necesitamos: Latir.

Así que late mi chicx insegurx.
Late bien. Late alto.
Late fuerte. Late desinteresadamente.
Late tan fuerte, que nadie pueda dudar de tu existir.
Si lo piensas bien. Nunca se aprende a vivir.
Porque vivir puede ser ese late que te tomas al despertarte.
O el baño caliente antes de acostarte.
Y eso a nadie debe importarle.
Pero a ti sí. Ya que justo ahí, estás.
Al final, la vida es ese pequeño y sublime momento
donde descubres que siempre puedes ser tú.
Solo tienes que latir.

Te cuento Chicx insegurx.
Si algo hemos aprendido,
es que el arrepentimiento no cura.
Y pedir perdón, tampoco borra el dolor.
Así que, discúlpate contigo por no entender a tiempo que eres música.
¡Si, música!
Y no podemos tocar la música, pero maravillosamente la música te toca.
Y no podemos ver la música, pero incomprensiblemente la música te mira.
Eres eso, eso eres.
Eso somos, somos eso.
Intangibles casi invisibles,
aunque muchos no te vean
aunque muchos no te toquen,
pocos tendrán el privilegio de sentirte.
Y bueno. Para que negarlo.
También es cierto.
A mucha gente no le gusta la música.
¿Pero sabes algo?
Eso no hace que la música deje de existir.
Eso no hace que la música desaparezca.
Eso no hace que la música no se sienta.
La música sigue ahí, retumbando almas.
Abrigando olvidos, resguardando miradas.
Sigue ahí. Aquí. Allá. En todos lados.
Absorbiendo latidos, devolviendo carcajadas.
Secando lágrimas, refrescando mentes.
¿Y te cuento algo más?
Lo real varía dependiendo de lo que la mente pida.
Parece que no hay que explicarte mucho sobre eso.
¿Te cuento un secreto?
Tu inseguridad te mantiene oculto, pero no ileso.
Porque si se trata de profundidades y travesías.
Te estas ahogando y tú eres, tu único salvavidas.
Podría decirte que lo único real, es lo que hace tu alma vibrar.
Aunque eso sería lo existente de mi perspectiva.
Quizás porque palpito al son que tú lates,
al son, de los que aprecian desde adentro, sin calendario.
Todos tenemos intrínsecamente “algo de música”.
Y no es en la sangre, ni en la piel,
ni en el corazón, incluso ni en el cerebro.
No sé realmente de dónde viene, pero no dudes.
Está ahí. Ahí está.
Tampoco sabría asegurarte
sí es de fuego o más bien de hielo.
¿Pero existe?
Me gusta creer que sí.
Que está dentro de ti, y de mí.
Esta dentro, bien adentro.

Sabes chicx insegurx.
Quizás me has visto mucho.
Pero la verdad, yo casi no te he mirado.
Será por eso que, muchas veces la cercanía aleja.
Vivir tiene que ser más que coincidencia.
El agradecimiento debe ser recíproco.
Aunque hablando de virtudes, coincidencias, y letras.
Puedo sugerir que casi todo se trata de conexiones.
Con las almas, las vibras, las intuiciones, la naturaleza.
El alma es un éxodo.
Hasta los tipos más inteligentes del mundo dudan de su existencia.
Aunque, no los culpo, esto del alma esta fuera de ciencia.
Y quizás, después de un tiempo, más que esfumarse, parecieran apagarse.
Sin embargo, siempre puede volver a prenderse.
Así que enciéndete.
Y si decir lo que sientes es pecar.
Es preferible pecar y perder, que nunca atreverse.
Porque "nunca se pierde, siempre se aprende". (Y si sé que es un cliché)
Eres lo que sientes. Así que siéntete diferente.
Perdona también mi estupidez a falta de Lucidez.
Empezar. Es la clave de todo aquel que pierde.
Se puede empezar mil veces, si así lo quieres.
¿Y qué podemos hacer nosotros?
Querernos. Querernos mucho.

Quiérete chicx insegurx.
Quiérete, por todos los que siguen iluminándose la vida cuando te ríes.
Quiérete, por todos los que de la vida tú eres la melodía.
Quiérete, porque eres lo cálido del mundo frío.
Quiérete, porque el diluvio es parte del vacío.
Quiérete, porque también somos abismos.
Quiérete tanto que no necesites aprobaciones de terceros.
Quiérete, por todos los que no resistieron.
Quiérete por todos los que no se quisieron.
Quiérete, porque no vivirás dos veces.
Quiérete, porque quizás mañana no recuerdes.
Quiérete. Que lo único seguro que tienes, es el amor que tú te das.

Adiós mi chicx insegurx.
Es hora de despedirnos.
Pero debí darte las gracias antes de decir bye.
Se que no hay mucha gente que escucha/lee hoy en día.
(Aunque sea detrás del teclado o una pantalla).
Ven a mí. Las veces que quieras.
No temas. Pide ayuda.
Un "hola" puede ser un comienzo.
O una puerta. Pero no revela.
Porque en un ramo,
pueden haber 100 rosas.
Pero.
Siempre serán más espinas que rosas.
Y eso no quita que las rosas sean hermosas.
Otra cosa: es preferible que te rompan el corazón
que vivir con un corazón intacto pero vacío.
Ya es hora. Has una tregua contigx mismx.
A nadie le debes, ni te deben.
A veces, el cielo también duele.
El amor es regalar una parte del alma,
a veces, a seres que no serán capaces de valorarte.
Pero tú relax, porque lo que te hace
realmente grande
es saber que de verdad amaste.
Te estoy abriendo mi alma, trata de mantener la tuya.
Una ultima cosa: 
al final,
“la vida se basa en todos esos momentos donde tuviste paz en el alma”.

Cuídate chicx insegurx.
Porque yo, soy tú. Tú, eres yo.


-.Aksu.

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