Comprensión.
A lo largo de mi corta vida, siempre ando tratando de analizar porque suceden las cosas, bien sean buenas o malas les trato de ubicar un sentido y lo peor es que siempre he obtenido el mismo resultado: “no hay explicación alguna para todo lo que sucede” o al menos no te das cuenta o no lo comprendes (en el momento). Algunas veces creo en eso de que el destino está escrito y otras tantas me gusta pensar que uno hace su propio destino; lo cierto es que he aprendido que nada es duradero, nada es constante, nada es eterno, al contrario todo es variable, todo es cambiante, todo es inestable.
Mi pequeña existencia en el planeta, me ha llevado a transitar por varias experiencias, unas sensibles, otras no mucho, unas blandas, otras angustiosas, afligidas, felices, tristes, otras llenas de muchas locuras, demencias, maniáticas, rebosadas de sonrisas y algunas no tan buenas pero que no quiero considerarlas malas en su totalidad, porque soy de las personas que comparten la idea de que si logras extraer algo bueno de una mala situación o de un momento agrio y adolorido de la vida, le quita la clasificación de “mala experiencia”. No importa si lo que extraes es mínimo, diminuto o pequeño, puede hasta ser imperceptible para el mundo, lo que realmente importa es que a través de ello, obtienes “algo bueno distinto” y que justo de ahí en adelante tu coexistencia sufre una transformación que ayudara a mejorar tu forma de ver las cosas, tu manera de afrontar las dificultades e incluso puede renovar tus pensamientos acerca de cómo vivir una vida plena, sobre cómo salir del hueco en el que uno mismo se hunde por no querer ver más allá y aceptar la realidad, por más cruel que pueda llegar a ser cualquier evento que no nos guste.
En el amor… me he topado con los más duros, adictivos, crueles, prohibidos e incluso hasta los súper mentirosos, si, los “súper mentirosos” (esa categoría la invente hace poco) suelen ser los más peligrosos, de los muy malos como quien dice, pero también me he estrellado con aquellos amores cálidos, afectuosos, entrañables, únicos, chiflados, verdaderos y amorosos. He vivido historias tan intensas como el fuego ardiente de una fogata que una sola chispa puede incendiar al planeta, inundando toda mi circulación trancándome conjuntamente la respiración; algunos tan mentirosos como que la sal es dulce, tan duros como las rocas firmes de Canaima que ni el agua logra ablandarlas, tan adictivos como la lealtad frecuente que le tiene el consumidor a la droga, tan prohibidos como asesinar a alguien más, tan entrañables que pasaron a formar parte de mis propios ovarios, tan crueles como aquel depredador degollando sus víctimas a sangre fría, tan únicos como la vida, tan chiflados como intentar volar y tan verdaderos como que en algún instante la muerte nos va arropar.
A pesar de la amplia gama de amores que pueden existir y de los pocos que me han hecho vivir o de los cuales han logrado marcarme e incluso hasta transformarme como persona, siempre me he preguntado: porque todo tiene que ser complejo en el amor? No lo comprendo. El corazón razona tan ilógicamente que puedo asegurar que él está hecho solo para palpitar, latir, no escucha, no entiende de palabras ni de miradas, solo siente. Sin embargo, a diferencia de mucha gente, opino que los sentimientos están en el estómago y no en el corazón, porque cuando he atravesado por esos bruscos momentos de desamor lo primero que pierdo es el hambre sorprendiéndome enormemente porque suelo comer una barbaridad; seguido al hambre pierdo el sueño, no duermo tratando de encontrar respuestas a las infinitas dudas que se instalan en mi mente provocándome un gran insomnio, y por ultimo desaparecen mis ganas de escuchar música, supongo que es la manera de autodefensa porque la música así como hace olvidar la mayoría de las veces también te hace recordar: lugares, persona, cosas, momentos, compañías, alegrías, tiempos… dejando a uno como en un coma emocional!
Hay amores que solo te quitan el hambre, y te das cuenta que de lo superaras rápido porque nadie puede vivir sin comer por muy enamorado que llegue a estar, otras te quitan el hambre y el sueño, asumiendo que también necesitaras solo un poco de tiempo para afrontar la situación porque ningún ser humano puede vivir sin comer o sin dormir, pero yo, soy de la que pienso que si un amor llega al tercer paso, estoy grave, el cuerpo te pide que comas y que duermas, pero que te pide que escuches música? Como ya lo he dicho antes en un escrito, la música esta creada para nutrir el alma, (en mi opinión personal, cada quien le da significado a modo) pero lo que no se nutre se deteriora con el tiempo.
Cuando pasamos por ese proceso de desenamoramiento, no pensamos, no miramos, no salimos, no sabemos ni cómo actuar pero lo más absurdo es que a veces el incomprensible corazón suele conformarse, se adapta a cualquier situación, se satisface con una mirada que no es para él, accede a una sonrisa que no provoca el, consiente a la caricia de unas manos que no son para él, porque el amor es así... Misterioso y enigmático, incluso es tan indudable que muchos enamoradizos afirman que la felicidad del otro te llena, el saber que está bien en otros brazos te reconforta, que no importa si es contigo o no, saber de su bienestar te agiganta el alma, y ese es el único verdadero amor.
El destino es tan antojadizo que cuando quieres, no te quieren; cuando no quieres, te quieren e incluso si llegaran a coincidir y los dos se quieren, de la nada salen las mil y una adversidad para tronchar el momento; por eso dicen que el amor no es para cobardes sino para valientes, para los atrevidos, para los que ven más allá, para los que sienten y se dejan llevar, para los que sueña, los que inventan, para los que crean, para los que nunca soltaran tu mano, de los si tu saltas yo salto, de los emprendidos, amarrándose a estar juntos hasta la vejez, hasta que el único impedimento que exista para estar juntos sea que ya no están en el mismo universo, el amor es muy complicado.
Andaba leyendo el principito hace unos meses, (no pierdo la maña de contar cualquier experiencia que tenga con los libros) todos dicen que es un cuento para niños, pues yo opino distinto. Hay un capitulo donde dice que “La vida no es una teoría. Solo creo en la virtud de la experiencia vivida”, no recuerdo bien a quien el principito se la decía, es que se topa y habla con tantas cosas, que las charlas con animales y rosas me parecieron más interesante que las mismas charlas con reyes, empresarios y borrachos. En fin, la frase me retumbo bastante y logre comprender que la vida no es una suposición, no viene con un manual ni con instrucciones que te guíen por el buen camino o por lo adecuado, tienes que pasar por las circunstancias para crecer, tienes que experimentar porque vale más arrepentirse de haberlo intentado y fallar que no haberlo intentado jamás.
El amor es igual, puedo motivarte yo contándote mis excelente amores que he vivido, o puedo alertarte por todo el sufrimiento que de algunos de ellos he obtenido. Pero ni así, podrías tu comprender y resolver este hermoso misterio llamado amor, porque simplemente hay escenarios que debes vivir, dolores que sentir, personas que conocer, cosas que apreciar, amigos que amar o abandonar, lugares donde llegar, cielos que mirar, océanos que naufragar, flores que oler, comidas que saborear, camas donde dormir, sueños que soñar, hoteles que visitar, libros que leer, lecciones que aprender, sexo que tener, amores que disfrutar, placeres por deleitar, fiestas que gozar, licores que tomar, sonrisas que regalar y un montón de metas que alcanzar; no hay nada más que acotar, lo idealmente certero es que la vida y el amor así como son, con todos sus secretos, con todas sus incógnitas, lo único que debemos hacer es experimentar, vivir y amar.
A estas alturas, al fin comprendí que: el amor y el dolor son igual de necesarios.
-.Aksu



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