Dos Mil 25 💥💥

Aprendimos tarde a cuidar del tiempo, se nos escurrieron algunos besos, naufragando en recuerdos el presente se hizo pequeño, los te quiero se rompieron y los perdones ardieron en el fuego, se quemaron algunos sueños, pero quedaron las huellas, de risas y lágrimas en almas pasajeras que dejaron su estela.

Aprendimos pronto a soltar enojos, nos distrajimos mucho atendiendo al miedo, nos abrazamos poco escuchando al ego, nos distanciamos demasiado de lo que somos, pero nadie corre muy lejos de la verdad, nos perdimos buscando un rumbo, nos caímos sin dejar rastro, nos levantamos sin hacer ruido, sumergidos en dudas se hizo grande el frio.

No aprendimos a comunicarnos sin juzgarnos, ni a acariciarnos después de llorar, nos costó entender algunos porques sin odiar, y descubrimos lo difícil que es discutir sin ofender, pero sanamos para no romper, a trancazos asimilamos que equivocarse es parte de intentar amarse, aunque el amor no sirve después de traicionarse.

La alevosía en causar dolor no es un error, es una elección.  ¿Igual que el amor?

Aprendimos luego que debemos ser amigos de la realidad y que escapar de ella, ayuda, pero no nos va a salvar, nos quedó claro que el mañana es una oportunidad que no a todos se les va a otorgar, nos besamos con la ansiedad de no saber acompañar sin exigir reciprocidad, entendimos que la vida cuando no quieres dar te quita, y el tiempo es una línea finita que de lejos parece infinita, pero cabe ahí tanta alegría.

No aprendimos a respetar lo que decimos, el silencio se volvió enemigo, dejamos de aclarar malentendidos, porque es más fácil dejar que el otro piense que nunca le quisimos a explicar cómo nos desgarramos con lo que no decimos, nos desgatamos buscando motivos que el amor tenía dormidos, nos malgastamos pensando crueldades y vivir en añoranzas se volvió nuestra nueva casa.

Aprendimos a abrazar la poesía cuando el alma dolía, a llorar con la tristeza cuando correspondía, a dormir con cervezas porque soñar no se podía. Dejamos ciega a la ternura de tanto gritar “te amo”, y ahora la mudez sin comprensión nos está aplastando, los climas dejaron de ser amables, no sé si podamos ver crecer el árbol porque la sombra del pasado nos está acechando.

Fuimos esclavos del orgullo, sobrevivientes de la desconfianza, negados a decir “lo siento” dejamos apagar la pasión y vivir entre cenizas es nocivo para el corazón. Fuimos barcos sin puertos, ni brújulas que nos guie a tierra, enredados en mareas nos enamoramos de olas que ya no revientan. Fuimos día sin noche, y cuando llego la oscuridad no volvimos a brillar, nos aterra no estar bien, y eso es algo que vamos a mejorar.

Aquí, a pocas horas de que te vuelvas recuerdo dos mil 25, no me voy a despedir sin agradecerte, porque la gratitud es el alimento del alma, voy a inclinar mi balanza al lado bueno, entendiendo que valió la pena haber dado el corazón, sin importar si lo cuidaron o no, creyendo que cada grieta que hoy tenemos por dentro también nos sumó (a pesar del dolor), me quedare tranquila en mi balcón viendo cómo te acabas pensando en los abrazos que me faltan, sabiendo que intentamos dejarle una chispa de amor a todos con los que tropezamos, porque al final el amor es para darse, tanto a ti  como a otros, es para todos, aunque a veces es muy difícil que sea en partes iguales, solo queda alegrarse al pensar que cada pedacito de corazón que hoy nos falta, está por ahí cumpliendo su misión, abrazando a quien está roto, o acompañando a quien está solo, atesorado por alguien que no fue atesorado, recordado por alguien que hoy se siente olvidado.

Ahora que te vas es que comienzo a entender que no se repite el amanecer de ayer, ni el atardecer de hoy, mucho menos el anochecer de mañana… hay tantas cosas simples que son tan únicas, como una flor, una nube, una estrella, una sonrisa, un abrazo, hasta un beso, y a veces no entiendo cómo nos desconcentramos tanto en lo que no tiene arreglo, persiguiendo cosas vagas nos olvidamos de ser agradecidos, empeñados en futuros inciertos poniendo en riesgo lo único que realmente tenemos: ¡este pedacito de presente!

Comentarios

Entradas populares