Lluvia en verano.
de sol radiante y viento templado
desconocido, como un mundo extraño
donde casi nunca encajo
pero sus ojos me ven como un milagro
su sonrisa me vive estimulando
a quedarme sin capas
a mostrar más el alma, sin armas.
Enredada en su sensibilidad
abrace mi vulnerabilidad
esa que el pasado me obligo a ocultar
pero en su corazón revive mi humanidad
haciéndome sentir cálida, como lluvia en verano.
Alumbra mi soledad
acompaña mi fragilidad
a mis demonios los hace llorar
debilitando mi maldad
aumenta mi tranquilidad
abraza mis miedos
como lluvia en verano
de brisa suave, viento dulce
deseos ardientes
separando mis sentimientos del hielo
acelerando los sueños
con sonrisas sin prisas
y calmas sin ansiedad.
Su amor es como lluvia en verano
me induce a seguir volando
cómo sino pesara el pasado
como si el dolor nunca me hubiera derribado
como si las mentiras no me hubieran atravesado el pecho
como lluvia en verano
intenso e inesperado
raro, como el olor a bosque mojado
fuerte, como el dolor de ser traicionado
lindo, como un cielo despejado.
En esta slow love era
de vivirlo sin desear que ocurriera
de sembrar girasoles
y esperar que crezcan palmeras.
Amar lento, sin esquivar los problemas
de atender las grietas
y dar disculpas sinceras
de vernos más por dentro que por fuera
sin perseguir la inmediatez
conscientes de que el futuro
depende más del hoy que del ayer
amar despacio, como si el mañana nos esperara.
Su amor es como lluvia en verano
refrescante, como los besos distantes
que no quisieras despegarte
de los que extrañaras cada instante
saltando dentro los charcos
embarrándome hasta las manos
para amar con cuidado, que no sea en vano
porque según los expertos
lo que cuidas “dura más”
aunque simultáneamente
también te descuidas más,
y cuando te descuidas
te lastimas y lastimas
como un círculo repetitivo
donde para salvarte
debes romper el compás.
Al final, hay no fracasos en el amor
son ensayos, algunos sin resultados
una breve preparación
para volver hacerlo mejor.
Como la lluvia en verano
no está exenta de refriados
pero te aferras al momento
sin usar paraguas, te empapas
como si aquellas pequeñas gotas
pudieran limpiar un sucio corazón,
como si ese pequeño rocío de amor
pudiera escurrirse profundamente en el interior
hasta hacer desaparecer el error
y florecer de nuevo un alma
porque así es la lluvia en verano
nos nutre sin darnos cuenta
tanto, que se nos olvida
que no siempre va a llover cuando hace calor.
Su amor es como lluvia en verano
pero volvió el otoño, marchitándolo todo
descuidamos la debilidad de las rosas
los árboles se quedaron si hojas
nos abrazaron las espinas
y congelamos las mariposas
los sentimientos se volvieron rocas
un poco tarde note que
aunque ya no llueva
adentro escondemos tormentas
que inundan más de la cuenta
y ahogan a los que están afuera.


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