El sexo no llena el alma (la tesis).📚💾🫙
Cuando te suceden cosas inesperadas el sentido de la vida cambia, pero no es como que hay cosas inesperadas “buenas” ni cosas inesperadas “malas”, son simple y llanamente “cosas inesperadas”, como cuando vas cruzando la calle y a mitad de camino la luz del semáforo cambia, como cuando estás en un juego de beisbol y empieza a llover, o cuando estás viendo tu película favorita y se va la luz, que vayas a una librería y consigas el libro que llevas buscando meses, que de repente te topes en la calle con un amigo que tenías siglos sin verle, o quizás ganarte la lotería, algo así deberían ser las cosas inesperadas de la vida. Pero hoy en día, para mí, particularmente, algo realmente inesperado es cuando un ser se mete tan dentro de ti, muy debajo todas las pieles, tan profundo en el corazón, tan cerquita del alma. Mira que cupido a veces se luce, cruza todas las rayas amarillas, se salta las alarmas de peligro y se pone medio cruel, porque de la nada te flecha con alguien que posee todas las cualidades que no toleras, todas esas mañas que esperas que una pareja tuya no tenga.
Que dos cuerpos se encuentren, se involucren y se entiendan es genial, pero que dos almas se abracen, se acaricien y vibren, es algo difícil de explicar. Es una sensación a la que pocos logran llegar, supongo, que a todos nos cuesta encontrar ese pedacito de plenitud en otro ser desconocido; existen tantas formas de querer y amar, ¿existe una correcta?, no lo creo, creo que cada persona se entrega a la forma que le hace sentir bien, supongo que algunos se aferran a esa energía incontrolable que es el amor, de la forma que más le convenga, o tal vez, sea la forma que más fácil les parezca, porque si hay algo claro es que amar y querer, nunca ha sido fácil. Igual me gusta creer que en el fondo, todos se avientan del acantilado, aunque sea temblando, todos nos mojamos en el mar del amor, algunos surfean la ola, otros tragan un poco de agua dentro de ella, pero me gusta pensar que todos intentan no ahogarse, que cada quien tiene su propio significado de “amar intenso”, me gusta creer que muy en el fondo todos lo sienten, todos lo tienen, todos lo necesitan, para mí: “mientras más lejos de lo visual estén más cerca del alma están, más cerca del amor se encontraran”.
¿Cómo llamar una relación en la que solo aumentan las ganas de sexo? no estás seguro de que sientes, no hay mucha curiosidad, ni empatías, no hay mucha compatibilidad de energías, son solo ganas de saciar el deseo por otro cuerpo, son las caricias, los besos... el sexo, sexo y más sexo, ¿será normal? O sea, me refiero a tener muchos conflictos con una persona, tener una pésima comunicación, tener problemas de gustos o preferencias, no coinciden ni en los temas de conversación, ni en los hobbies, ni en la música, pero que en la cama si, ambos se entienden, sin emitir palabras. ¿Les ha pasado?
¿Es que acaso que en el sexo el idioma es otro? ¿Cómo un solo un contacto entre dos hace estallar el espacio?, invadidos por un encantamiento un poco extraño, no hace falta más leguaje que el que expresan las manos, no hace falta más palabra que las dichas con la mirada, no hace falta más energía que la que se transmiten con el cuerpo, se entregan, con la mente en blanco, olvidando cualquier tipo de dificultad, quedando a un lado todos los enojos, apartando “momentáneamente” cualquier conflicto, alejando las diferencias, dejando para después todos los putos dilemas.
Suena increíble pero.. Mantener una relación solo porque conectan sexualmente es como tener congelado el corazón (y yo sí que lo tuve), no sé, es como si las emociones se encontraran en mute, como si ya no palpitaras, como si los sentimientos no vivieran dentro de ti, o vivieran, pero muertos. ¿Se puede vivir muerto?. Es como si el alma se hubiera salido de tu cuerpo, como si todo lo que en la vida necesitas sea roces de piel, contacto, placer. Es fácil decirlo así, al leerlo parece hasta divertido, pero en ese momento en el que atraviesas esas situaciones, en medio de esa intimidad, asumes que puedes aguantar los millones de problemas que tengan, solo por seguir sintiendo cada caricia cuando están juntos. Y no se si exista, pero descubrí un maldito “apego sexual” que no le deseo a nadie. Me atrevo a maldecirlo porque no es tan divertido como pareciera.
Era el año 2016, mientras hacia mi tesis leí en un libro algo de que los hombres se conforman con solo 11 minutos de placer al día, me hizo ruido y curioseando en internet, conseguí que unos estudios realizados en la Universidad estatal de Pensilvania concluyeron que el coito ideal dura entre 7 y 13 minutos; haciendo un promedio entre estos datos y con las opiniones de algunos amigos cercanos que confiesan hallar el coito perfecto en alrededor de unos 15-25 minutos. Entendiendo claramente que todos los cuerpos son distintos, y que, por lo tanto, el placer también lo es. El sexo también lo es, el amor también lo es, aunque rápidamente me doy cuenta de que los cálculos no cuadran.
La mujer por su parte es más mística ¿no?, necesita sentir más que sexo, más que placer, más que ganas (según yo, esto no lo leí, ni lo investigue, ni nada, es solo mi insolente opinión), el sexo satisface el cuerpo y capaz un poco a nuestra mente ¿no?, porque reduce el estrés, elimina las riñas, ayuda a dormir, mejora el humor, quema calorías, bla, bla, bla... pero pocas cosas llegan realmente a complacer el alma; entonces, seguimos calculando, haciendo una comparación matemática simple, si un día tiene 1.440 minutos, realizamos la sustracción de 1.440 m. (día) menos(–) 20 m. de sexo (coito perfecto) = 1.420 m., con el resultado entiendes que no podemos conformarnos con 20 o 30 putos minutos de placer o “felicidad compartida” con alguien al día; lo ideal sería obtener al menos un 50% de placer al día, pero sabemos que un coito jamás durara 720 minutos, entonces ¿Por qué enfrascar el placer, o la satisfacción con una pareja solo con el sexo? ¿Es factible mantener una relación así? Solo porque te da buen sexo, ¿Asociamos placer con felicidad? Si el placer es el sexo, y el sexo dura unos 30m, ¿Qué pasa con el resto del tiempo? ¿eres infeliz? ¿Es preferible estar satisfecho sexualmente, pero insatisfecho emocionalmente? o es al revés, ¿satisfecho emocionalmente, pero insatisfecho sexualmente?
Es algo bien complejo, el sexo y el amor deberían ir de la mano, digo “deberían” porque nada es como debería ser, y el ser humano es caprichoso ¿no?, no sé, se supone que deberíamos sentir placer en todos los aspectos de la vida, está bien sentir placer en las relaciones sexuales, ese es el fin (creo yo); pero debe haber un equilibrio con las relaciones sociales y personales, en realidad ¿valdrán la pena esos 20 minutos de placer al día? ¿Es correcto preferir el amor antes que el placer? O es, al contrario, ¿sexo y placer antes que amor? Sabes ¿Cuál es la diferencia entre amor y placer? ¿Qué prefiere la mayoría de las personas del mundo? ¿más placer? O ¿más amor?, ¿Qué les hace falta a las relaciones para que perduren? ¿más comunicación o más pasión? ¿deseo? ¿más sexo? ¿locuras?, ¿Qué hace que las relaciones amorosas acaben? ¿Qué necesitan las relaciones amorosas para que perduren? ¿Mucho amor? O ¿mucho sexo? son muchas las incógnitas, pocas las respuestas, y un elevado índice de personas despreocupadas por saber, un elevado índice de personas insatisfechas sexual y emocionalmente también, pero yo creo que... ya no estamos en edad de quedarnos en una relación solo por "buen sexo".
El amor, el amor, el amor... muchos son los poetas, cantantes y filósofos que han llevado a cabo una definición de lo que significa amar, la mayoría lo asocia a lo cursi. Pocos hablan de como el amor salva. Otros lo asemejan al sufrimiento o incluso el desamor que se tiene cuando no es correspondido. Para mí, el amor es energía, energía pura y benigna, un sentimiento digno que todos deberían atreverse a sentir (al menos 1 vez en la vida), pero la verdad es que muchos actualmente le temen. Bueno, ahora (2023) no creo que le teman al amor sino a ser lastimados, huir de sentir es como escalar una montaña infinita de frío y soledad. Desgasta, y al final terminas ¿convirtiéndote en la montaña?.
En un lenguaje cotidiano: el amor es cuidarse. Cuidar de ti y de la persona que tienes al lado. En un lenguaje más profundo: el amor es una droga que inexplicablemente te hace sentir invencible, puede volverte adicto y en algunos casos, dañino. A los adultos el efecto los convierte en ingenuos adolescentes, alejándolos de cualquier sabiduría o cualquier experiencia, arrastrándolos a la incoherencia y a los jovenes-adolescentes los convierte en adultos, creyendo que lo saben todo, como si el mundo les perteneciera, como si el amor fuera el estimulante para equivocarse y no querer crecer. En un lenguaje más natural: el amor es desinterés, no te amo por lo que puedo recibir de ti, te amo porque eres tú, con oscuridad y luz. No obstante, más allá del amor romántico hacia alguien, también existen otros tipos de amor, como el amor por la familia, el amor por los amigos, el amor hacia uno mismo, el amor a Dios, amor hacia la naturaleza, el amor por hacer las cosas que disfrutar hacer.
En todos los casos, el amor representa un sentimiento que la mayor parte del tiempo no puedes controlar, no decides pero lo tienes, a veces hasta sin querer lo sientes. El psicólogo Robert J. Sternberg indica tres componentes del amor: 1) “la intimidad (aquellos sentimientos que promueven el acercamiento), 2) la pasión (un fuerte deseo de unión) y 3) el compromiso (para conservar y reproducir el amor)”. Por ello, me atrevo a subrayar que el amor va más allá de lo físico, va más allá de lo que los ojos ven, va más allá de detalles, rosas, regalos, se basa indispensablemente en SENTIR. Mas allá de caricias, besos y sexo, es algo interno. En un lenguaje más romántico o místico: se basa prácticamente en llenar el alma de magia, de chispa, de vida; una magia que nadie nunca ha visto, una chispa que nadie nunca ha escuchado, una vida que a todos se nos ha dado, porque todos en algún momento lo hemos sentido y nos hemos dejado inundar hasta las venas.
El sexo es importante, no podemos negar su importancia entre nosotros, es ese gustar, deleitar, apreciar. Es gozar y disfrutar, pero ¿Cuánto dura?. Si lo vemos actualmente, en eso de “relación libre”, donde las personas no se imponen a ninguna atadura sentimental o compromiso, pues básicamente lo que hacen es disfrutar de las relaciones sexuales que mantienen, sin obligaciones, sin indagar en el alma del otro, sin indagar en su luces o en sus oscuridades, sin interés, sin responsabilidad, sin reproches ni reclamos. Se puede decir como aquello que se siente al satisfacer una necesidad, como marcarte un objetivo, como si así el corazón estuviera a salvo, es decir ¿trabajas fuerte para lograr algo momentáneo? no te preguntas: ¿y después de obtenerlo que?.
En fin, las relaciones humanas son lo más complejo del mundo, creo que por eso pasamos un tiempo huyendo de eso, me incluyo, porque antes no me di cuenta pero estuve renuente a entregarme y amar al amor, vivía con un terror a la palabra compromiso, salía corriendo cuando me daba cuenta que yo estaba sintiendo e incluso que la otra persona estaba sintiendo, con un lema estúpido de “ceros dramas y decepciones”, me perdí a mi misma en medio de tantas limitaciones, y es irónico, porque sentir cuando es correspondido nos hace fuertes, y sentir cuando no nos corresponden nos hace débiles. Pero en el fondo siempre estamos sintiendo, siempre estamos queriendo algo, siempre estamos dando algo, aunque por tontos muchas veces no lo expresamos. Después el tiempo y las mismas equivocaciones te hacen entender que "no somos lo que nos hicieron".
Muchos creen que saben lo que es hacer el amor. En mi opinión: hacer el amor no son esos 11-25 minutos en los que se puede tener un buen coito, y cuando digo hacer en su totalidad es hacerlo, formarlo, instalarlo, crearlo, sentirlo, fundarlo, construirlo, innovarlo, implantarlo, desarrollarlo porque recorrer cuerpo a cuerpo los puntos G de cada ser hasta gastarse la piel y quedar empapados de placer, para mi no lo es, ese sentir rígido todo el cuerpo mientras tus piernas tiemblen y tu mente se eleva mientras que se te acelera el corazón, para mí, eso no es hacer el amor. Porque el sexo es bueno, pa' que negarlo, el sexo es rico, el sexo es estupendo, pero el sexo no llena el alma.
Hacer el amor es más que bueno, es como un cosquilleo raro de la cabeza a los pies, es sentirte en una nube sin miedo a caer, es la suavidad de un pétalo de rosa en tu piel y que sus espinas te hagan estremecer, es saborear lo dulce y lo amargo en un mismo beso, es quitarse el aire y al mismo tiempo ser el oxígeno que necesita el otro cuerpo, es bailar sin ritmo y sin tiempo, perdiendo el hilo, andar en direcciones distintas pero siempre encontrándose, sin mirar alrededor, es tornar todo a full color como cuando llueve y aparece un arcoíris, es amarse los dedos, las uñas y los dientes, es quererse en cuerpo y mente, es perder la noción del tiempo, elevarte y sentirte parte del universo. Hacer el amor es morir y nacer de nuevo.
Igual puede que todo lo que diga te sean disparates, no soy dueña de la verdad, cada quien debe descubrir su frecuencia, creo que ya no se pueden asegurar muchas cosas, porque no hay mejores ni peores, solo mentes dormidas y mentes despiertas. Todo en la vida es un proceso, no es como que creces y ya sabes todo lo que quieres, o lo que te gusta, o lo que deseas, lo descubres a través del tiempo, y van cambiando tus gustos, tus sentir, tus anhelos a medida que vives, se requieren varios fracasos para aprenderlo, se requiere mucha fuerza para seguir averiguándolo, porque vas a tener que fallar mucho para un día ser realmente una "mejor versión".
Bendita sea la necesidad de amar. La necesidad de entregarnos en cuerpo y alma, sin penuria, sin exigir, si esperar, sin más interés alguno que solo llenar y mantener viva nuestras almas.
Pon la nutrición de tu alma como primera tarea del día, y alimenta el amor todos los días.
-.Aksu.



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