Sin tiempo extra.

Hoy desperté recordando que hace unos días soñé con mi mamá, ni se porque, porque desde hace tiempo no recuerdo lo que sueño, estábamos no sé por dónde, pero la abrace, la bese y nos reímos mucho, me volví a llenar de fe. Hoy resulta imposible luchar contra la nostalgia, me levanté extrañando el ayer, dejando que la nostalgia se apodere de mi ser, me siento a escribir escuchando canciones del 2010, canciones que me recuerdan la juventud, y a mucha gente de buenas épocas que ya no tengo cerca, que todavía se les recuerda con cariño, siempre con cariño, y a esos otros, que partieron de este mundo, que todavía duelen, menos que ayer (intento creer) pero que igual se les quiere, se les tiene presente, aunque no estén.

Hoy desperté sin ganas de ser fuerte, hoy me permito sentirme débil, pequeña, frágil, con ganas de llorar por nada, pero no salen lágrimas, entonces las escribimos, han pasado tantos años y sigo extraño tantos abrazos, creo que no he dormido bien, y el insomnio es la consecuencia de un corazón que le faltan piezas, las noticias dicen grandes barbaridades, incendios de magnitudes incontables, que si Rusia todavía invadiendo Ucrania, el mundo sigue al revés, aunque Argentina gano su tercer mundial, no hay mucho que contar por aquí, sin embargo, aquí seguimos.

Hoy desperté con ganas de agradecer, porque si, echamos de menos todo, pero seguimos en pie, como si nunca hubiéramos perdido una batalla, como si nunca nos hubieran ahogado las lágrimas, como si el miedo nunca nos hubiera hecho temblar, controlando todas las putas ganas de parar el tiempo y salir corriendo a abrazar más que recuerdos. Este año no hubo muchas resacas y por eso tenemos que dar las gracias. No lamentamos errores y estamos en paz, porque a pesar de que nos equivocamos bastante, seguimos descubriendo quien somos, hemos hecho todo con amor y de corazón, así que agradecemos, porque algunas veces solo suena tu canción favorita y la cantamos a todo pulmón, o la bailamos sin razón.

Hoy desperté convencida de que somos otros, a veces muchos desastres y otras veces muertos andantes, la vida no es una línea recta, y para volar siempre habrá que abrir la reja, porque a diferencia del futbol, a veces no tenemos tiempo extra, este año descubrimos que el miedo pesa menos si lo dejas fuera, y si, el mundial nos distrajo, pero diciembre siempre nos achicopala, estar lejos sigue doliendo, y capaz duela hasta que nos hagamos viejos, pero nada, miremos adentro, quédate cerca de quien le ponga luz a tu caos y celebremos que los muertos aún viven dentro, porque nunca se aprende a olvidar, pregúntate si ¿vives o solo respiras?.

Hoy desperté siendo consciente de que ha sido un año complicado, pero también un año lindo, así que gracias 2022 por lo vivido. Aprendimos a brillar sin apagar. Aprendimos a estar sin dejar de ser. Aprendimos a valorar lo que la vida nos da y a luchar más y más por lo que queremos. Tú que me lees de casualidad, o desde el más allá, te digo: guarda bien tus sueños, que nada te frene a ir por ellos, recíbele un beso a la tristeza, hazle el amor si te interesa, pero no te enamores de ella.

Abracen a los que tienen cerca, escríbanle a los que están lejos, y recuerda que quien te ama no te daña (al menos no de forma intencional)...

-Aksu.

Comentarios

Entradas populares