Descenso (Inherente). 🕳️

A todos nos da miedo
que nos rompan el corazón,
o no?
Peor aún, da más miedo
no encontrar quién nos quiera
con el corazón roto,
cierto?
Da temor, no conseguir
quien nos acepte
con el alma hecha pedazos.
Pero la verdad, espanta,
espanta burda darse cuenta
que no existe alguien
que quiera permanecer
solo por hecho de ser tú mismo.
Alguien que no corra
cuando te toque llover.
 
Por eso andamos por ahí
disimulando ser anti-sentimientos,
haciéndonos los duros, los malos,
los corazones de hierro,
fingiendo no ser sentimental 
aparentando ser hormonal.
Pero.
Cuando la casa está sola, 
y el vacío 
te susurra "hola",
¿qué es lo que haces? 
En las noches, 
cuando en la almohada
te ahogas, ¿lloras?
Cuando te falta el aire
y la luna no responde, ¿gritas? 
En los días grises,
cuando el mismísimo olvido
está ausente,
los recuerdos
te hacen temblar los dientes
porque el dolor sigue presente
y se pasea por tu mente;
la oscuridad hiere
y la ansiedad crece.
¿A quién le pides que regrese?
 
Todos nos hemos sentido
"reyes del mundo", 
en algún momento.
Invencibles, 
como cuando
saltas de un acantilado,
libre, aunque asustado, 
con la única diferencia 
de que éste no es
precisamente
un accidente geográfico,
porque el susto
no dura solo un rato.
El miedo se incrusta dentro,
en los huesos,
en el averió que separa
el alma del cuerpo.
La altura ya no divierte 
y la adrenalina no es suficiente
para mantenerte fuerte.
El daño no se advierte.
y caes...
No puedes predecir el descenso.
Solo estas ahí.
Cayendo.
Indefenso ante los destellos
de "Buenos tiempos". 
 
 
Cuando éramos inmortales.
Cuando éramos cielo ardiendo. 
Cuando éramos mar adentro. 
Cuando éramos bosque risueño.
Cuando no había que disimular sonriendo.
Cuando brillar y volar
era más fácil que salir corriendo.
Cuando éramos música y baile.
Cuando no tenías que ocultar
toda la mierda que quema por dentro.
Cuando la vida era una fiesta interminable.
 
Me veo al espejo
observo mis ojos,
no sé, ¿de quién es ese rostro?
me desconozco tanto,
quisiera devolver el tiempo,
pronto me doy cuenta
que voy en descenso
como coco cayendo de su palmera,
como ángel desterrado del cielo,
como demonio sin infierno,
como barco sin velero.
En descenso...
 
Han pasado ya tres años
desde que estoy aquí,
han pasado tantas cosas
desde que no estás aquí,
conocí la ansiedad 
y amé la soledad,
se me acercó la falsedad,
tuve sexo con desconocidos,
perdí la razón,
me ahogue en alcohol,
cometí 10mil errores,
me quise matar,
confié en la mentira,
discutí con la hipocresía.
Me pelee con el dolor,
también me llene de rencor.
Me enganche a la lealtad,
liberé algunos prejuicios,
me enamore del amor propio.
Aferrada en que se puede ser mejor,
concedí otra oportunidad,
y otra, y otra, y otra,
no resulto, de ninguna forma.
Me hice fuerte sin avisar,
sin tener más opción,
sin decisión,
aguantando lo
inaguantable... 
 
Pero todavía,
me sigue aturdiendo el silencio,
y me quedo atrapada
en un remolino de titubeos,
por eso me examino,
por eso me pregunto y te pregunto:
¿A quién quieres ver cuando el mundo se pone negro?
Cuando la ola te arrastra
y en la orilla no queda nada,
¿a quién esperas?
Hundido en penumbras,
¿Cómo te curas?
¿Tu risa sigue sonando igual?
¿¿En quién piensas cuando la luz se apaga?? 
Cuando la nostalgia aplasta,
 ¿Qué manos son las que te enganchan?
Anda. Dime: 
¿Realmente éramos indestructibles? 
¿Qué haces cuando se acaba la tormenta, pero el arcoíris no libera?
¿Quién es la brújula que te ubica en este mundo de incomprendidos?
¿Por qué nos asusta la tristeza?
¿Cuál es la verdad de la vida?
¿Cuál es la meta de la felicidad?
 
Si puedes, contéstame:
¿Quién calienta el lado izquierdo de tu vida?
Cuando te roza el frío,
y el alma no late,
¿Dónde encuentras abrigo?
¿A quién tienes incrustado en el lado derecho del cerebro?
Vamos, ayúdame.
¿¿De qué color son los ojos que te devuelven una gota de esperanza??
¿Qué brazos te dan calma cuando el miedo se agiganta?
¿Cuál es el objetivo de la nostalgia?
¿Dónde quedan los sueños que no se alcanzan?
¿A dónde se va el tiempo que se malgasta?
¿A quién quieres contarle que la distancia no basta?
 
Solo queda respirar,
sin intentar descifrar el acertijo
porque nadie entiende el disparate
de que tu cabeza está en todas partes
menos donde esta tu cuerpo;
así que, cuando sientas
que los demonios ganan,
será un buen momento
para aprender a perder,
déjate caer, déjate romper,
aprecia el abismo,
evalúa el descenso, llueve,
acéptate, no hay nada que arreglar,
ponle abono a tu mente y florece.
Acuérdate de quién eres, 
acércate a quienes quieres,
ama lo que eres y abrázate.
 
Todos queremos reír con quien apacigua el dolor.
Todos queremos que nos rompan los miedos.
Todos queremos que nos abracen cuando la luz se apaga.
Todos queremos que nos arropen cuando tiembla el alma.

Todos queremos que nos atrapen cuando vamos en descenso?


No lo sé. Al menos, déjennos caer en silencio.
-.Aksu.poet

Comentarios

  1. Me acabo de dar cuenta que voy en descenso y tengo miedo, pero también quiero florecer, tengo claro que nadie me espera abajo, a menos no la persona que me gustaría, sin embargo, no puedo esperar que alguien me rescate, solo debo ser yo, si me rompo al caer debo unirme nuevamente, ya se cómo hacerlo, así que gracias por ello.

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    1. Déjate caer.... Mira hacia adentro y reconoce tu valor. Eres tu mejor compañía. Abrázate. 💞

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