Disculpa el atrevimiento. (Regresa).
Hola. Bienvenido una vez más esta
nube de ilusión, ya me conoces (aunque parezca que no), vengo a ofrecerte una
cena intensa en la terraza de mis sentimientos y un millón de letras que
refresquen tus recuerdos. Te propongo bailar al son de las emociones, dejando a
un lado la razón, vacía tu imaginación porque estoy segura de que podemos hacer
algo mucho mejor.
Una vez que entres en esta
dimensión, prometo que se convertirá en tu adición. Devoremos nuestro cerebro,
devorémonos con versos, hagámonos cosquillas con nuestros besos, sin perder el
contacto emocional, alimentemos los afectos y dejemos que el universo nos llene
el corazón de un amor inmenso.
De ante mano. No tengas miedo,
aquí puedes ser feliz, puedes volver a ser tú mismo, puedes ser leal, puedes ser real.
Aquí no hay prestigio, ni prejuicio, ni religión, ni sociedad. Aquí solo hay
una manta de magia que podrá abrigarte y ayudarte a liberar tu carga. No hay división.
Ven. Seamos cómplices. Formemos
secretos nuevos. Seamos íntimos. Florezcamos e intervengamos. Te puedes
acercar?, no puedo prometer que no habrá dolor pero te incito a romper el
temor. No más silencio por favor. Sincerémonos. Seamos amigos. Hablemos de los
años pasados y estrenémonos de nuevo en esto. Seamos chiquillos. Llenémonos de momentos
y saboreemos los abrazos.
Apreciemos los detalles, como
cuando nos poníamos nerviosos y nos sobábamos el alma sin que nos hiciera falta
nada. Te propongo recordar aquel amor que estuvo ileso incluso después de
fracasar, te propongo cogernos de la mano y andar, reír, correr, saltar,
fantasear, gritar. Vayamos a darle la vuelta al mundo una vez más, sin intentar
regresar.
Te invito hacer el amor en el
balcón y que el único testigo sea aquel pasado aterrador. Anda ven. Quiero
recordarte como dejar huellas en el cielo y embriagarme lentamente con tus besos.
Te propongo rompernos los labios, gastarnos el deseo y terminar abrazarnos
nuevamente en nuestro lecho, conversando bajo las estrellas de nuestras
fantasías ajenas, decirle a la luna llena que ha sido una buena maestra. Haz
que flote la pasión, ardamos sin temor.
Amanecer tu cuerpo entre mi
cuerpo, ya no hay mudeces que nos arrastren al tormento. No hay amarguras, ni
lamentos. Vayámonos al bar. Brindemos por este amor ingrato que nos regala gratos
momentos. Arrastrémonos otra vez a esta locura interminable de querer sabiendo
que va doler.
Vamos, abordemos el tren de la vida,
aprovechemos, que quizás tú y yo no tengamos de nuevo esa “otra vez” entre los
dos, no importa cuál sea el destino al que quieres llegar, no importa que no
dure mucho, solo súbete sin pronunciar palabra, recuerda que me amas, acompáñame
en el vagón de la alegría y recorre conmigo el camino de la felicidad.
Apúrate, tengo mucha prisa, ya no
quiero seguir perdiendo el tiempo. Acaríciame
lento y frenemos el tiempo. Quiero ser la lluvia que te moja o el fondo del
inmenso vacío donde saltas, quiero ser el milagro que te devuelva la fe o
aquello que levante al caer. Ven.
Te planteo quitarnos las vendas
mutuamente y soñar con esto las veces que sean necesarios para realizarlo,
borremos el guion, o hagamos algo mejor, quitemos aquel punto y final que en
algún momento nos hizo distanciar. Digámosle al amor que nos tenemos anclados
al corazón y que hoy creemos con los ojos cerrados que de verdad existe el
perdón.
Repítele a tu corazón que estar
lejos no mata el sentimiento. Te propongo saborear las melodías, si hace falta
el “por favor”, te lo pediré 100mil veces mi amor. Te regalo una hoja en blanco
para que plasmemos juntos una nueva historia. Te prometo amarnos como los
mudos, sin pronunciar palabras y en secreto, sin testigos que nos arruinen el
cuento.
Nos dimos tanta vida, que cuesta
creer que ahora solo compartimos un adiós.
Y discúlpame el atrevimiento,
pero… serias tan amable de regresar a este cuerpo que se amolda al tuyo sin
remedio?
Si te preguntas cuál es la razón?
Solo voy a decirte que: “hay compañías
que nos hacen sentir que todo es posible, como si el universo te perteneciera,
como si la vida te sonriera de cerca”.
Y es justo ahí, en ese
sentimiento, donde quiero terminar de pasar mi existencia.
A mi parecer… nada
puede compararse con “eso”.
-.Aksu.



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