Más allá.
Más allá de nuestros cuerpos, más allá de los recuerdos, más
allá de los misterios descubiertos en algunos besos, más allá de lo incorrecto,
manteniendo el equilibro en ser más
humano que perfecto, manteniendo bajo perfil eso de “hacer siempre lo correcto”,
más allá del cielo, cerquita del universo se encuentran mis empeños, por ahí me
hayo, dibujando esperanzas en la luna, en busca de un atajo que me lleve de
vuelta a lo que amo; el camino se hizo largo pero juro no voy a abandonarlo, no
dejare de volar, el peso de mis alas rotas no va a impedirme avanzar, conquistar
mis anhelos es algo normal, volver a estar en el cielo seria fenomenal.
Más allá de una mirada, mas allá de una sonrisa, mas allá de
lo visible, fundiéndome en los relámpagos atravesados en el pasado, aceptando
que no somos ni buenos ni malos, solo seres humanos, llenos de defectos, llenos
de miedos, llenos de prejuicios, llenos de complejos, llenos de silencios, llenos
de deseos de lograr ser más que solo carne y huesos, ser algo más de lo que
refleja el espejo. Más allá de la esperanza, más allá de lo difícil, más allá
de lo imposible están mis razones para soportar cada caída, pensando en el
milagro de ser y estar aunque poco pueda durar.
Más allá del rencor, más allá del dolor, más allá de las
lágrimas que caen por mi rostro cuando el mundo se vuelve un túnel oscuro sin
fondo, más allá de la depresión, mas allá de la desilusión, mas allá de lo
bonito entendiendo que no hay solución para algunos acertijos, mi fe se hace
grande aunque mi vida se vuelva chiquita en tan solo un instante. Más allá de
sangrar, más allá del cargo de conciencia, más allá de ver algunos sueños rodar
por el suelo, voy poco a poco, con paciencia, esperando mi vuelo.
Más allá de mis tatuajes, más allá de mi temores, más allá de
mis escritos revelando torbellinos de ilusiones, me alegro al notar que la de
ayer hoy no está, no pretendas que me estanque porque jamás dejare de elevarme,
crecer sigue en mis planes, si bien ando tropezando mucho por aquí, voy haciéndome
fuerte sin dejar de sentir, sigo sensible, ilusa como siempre, soñadora, igual de
loca, sin olvidarme sonreír; sin analizar algunas cosas, soñando que alguien se
acerca con ganas de abrazarme fuerte y regalarme noche tras noche un beso en la
frente. Persiguiendo una y otra vez eso del más allá…
Más allá de las montañas, más allá de las palabras, mas allá
de las memorias donde se esconden mis nostalgias, aguantando lágrimas para no dañar
mis visiones, protegiendo a capa y espada mis motivaciones, sin embargo, no soy
tan fuerte como parezco, ellas comienzan a caer solas, porque es hasta ahora que
comprendo que las mismas lagrimas tienen vida propia, y que cuando quieren salir
de ahí, hay que dejarlas correr o huir, porque cuando menos lo esperas te
inundan por dentro y te ahogaran los sentimientos.
Más allá de mis narices, más allá de lo que el espejo
muestra, más allá de lo que la mente piensa, más allá de lo que la boca dice, imaginando
un mundo nuevo, más allá de los fantasmas, más allá de lo inmenso, más allá de
la cobardía se encuentra un nuevo sueño, más allá del adiós, más allá de las
tristezas, más allá de un corazón débil que ya no aguanta más padecimiento, más
allá de nuestros huesos queda tanto por sentir aquí dentro, quedan ganas de
seguir, quedan ganas de intentarlo mil veces más si es necesario.
Más allá de las canciones, más allá de la poesía, más allá
del amor debatiéndose en contra de la conciencia fría, más allá de las nubes, más
allá de la tranquilidad, más allá de la respiración somos seres de luz e
iluminación. Somos soñadores, colgándonos en un rayito de paz, aferrados a lo
bueno, el miedo se extendió pero aprendemos a domarlo con sentido. Más allá del
perdón, más allá de la compasión, más allá del vacío la verdad te hace fuerte y
resistente, la verdad te hace grande, la verdad te hace libre.
Más allá de la oscuridad, más allá del infierno, más allá de
las guerras en las que a diario se enfrentan mis demonios contra mis devociones,
más allá de descubrir quién es quién, más allá las ansias, mas allá de la
oportunidad, más allá de querer tener siempre el control de todo se esconde mi convicción
de poder alcanzarlo todo, más allá de la intención, más allá de esperar lo que
el otro no nos puede dar, más allá de la fragilidad, más allá de la crisis, más
allá de esta historia descifrando el más allá, actuando con certeza para lograr
dejar mis huellas.
Más allá de los latidos, más allá de los laberintos, más allá
de un futuro agobiante que quizás nunca llegue a tocarse, me aferre al presente
porque no puedo dejarlo pasar, no voy a dejarlo escapar. Más allá del para
siempre, atorada en el tal vez, venciendo a la confusión, sanando, enamorada
del quizás, sosteniendo la posibilidad; más allá del mundo, más allá de
desgastarnos, más allá de los momentos que nos robaron el aliento, más allá de ganar
o perder, mas allá de seguir doctrinas llenas de blasfemias aquí les dejo este
breve consejo…
Hoy más que
nunca: hay que vivir, hay que enloquecer.
Más allá de todo, encentraras lo que te pertenece
dentro de tu ser.
-.Aksu.



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