Me gustan los sueños en los que
se me agita el corazón, cuando sueño cosas increíbles, como que vuelo, o hablo
con elefantes, me encantan los sueños en los que no tengo miedo, soy invencible
como los superhéroes de Marvel, y nada me asusta, salvo gente, evito dolores y
pesares, me gusta alucinar que puedo tocar las nubes y todo es de color feliz, porque
si, la felicidad es un color, y para bien o para mal tú tienes el pincel.
A veces sueño que nunca murió mi
abuela, sueño que estoy de nuevo junto a mi vieja, que me abraza que me besa y
que me da la bendición, que me cocina
mis favoritas panquecas, que nos sentamos frente a la tele a ver el chavo y nos
reímos sin parar aunque ya nos lo sepamos, sueño que me da de merienda casabe con café y
me canta las canciones de su pueblo, que me recuerda que “siempre hay que ser bueno, sin importar como
se comporte el resto”, me susurra al oído que el cielo es de los corazones
sinceros.
Con estos sueños siempre
despierto positiva, nostálgica pero llena de vida, enérgica, creo plenamente en
eso de que los muertos me miran, y que cuando aparecen en mis sueños o me
regañan porque estoy actuando mal, o me motivan para que no flaquee y recuerde
que hay que continuar, abro mis ojos pensando que todo vale la pena, que cada
paso que doy tiene sentido, incluso lo poco que queda de mí.
Me deleito cuando sueño con un
mejor planeta, cuando todo el mundo es bueno, reina la calma y la paz, donde
todos viven bien, nadie pasa necesidad, nos acostumbramos amar, todo es luz, le
gritamos adiós a la melancolía, sepultamos para siempre el rencor, no hay
espacio para odiar ni desear el mal. Todo en el aire es amor y cuando el mundo
respira amor, todo lo que gravita es puro y aumenta los deseos de vivir.
Despierto contenta y con convicción
cuando miro tus pupilas, cuando mi nariz aspira tu olor, y cuando me pierdo mirando
tus letras en mis paredes, me dispongo solo a besar el lunar junto a tu boca,
adoro cuando me hablas de dioses presos y la pregunta del millón: “si todo es
uno o uno es todo?”, admiro tu sonrisa e imagino que siempre contare con ella,
hay días de sexo, risa, moda, y libertad, pero los mejores días son cuando
analizamos canciones, cuando viajamos en
el tiempo y te recuerdo en secreto que no encuentro mejor argumento que amarte
completo.
A veces sueño que vuelvo a ser adolescente,
y me hago dueña del mundo entero, actúo sin precaución y no espero nada de
nadie; aprendo a ser grande otra vez, y vuelvo a sentir el montón de nervios
que da el amor, no entiendo mucho de políticas, ni religiones, ni de dilemas
que preocupan al resto del mundo, y vuelvo
al pasado, elevo mis alas, me ato a la vida y reboto, y tengo energía para amar sin prisa, sin pausa, con el alma.
A veces sueño que llegas y
reparas todos los trozos de mi alma, que la curas y me sanas, que tienes un
poco de tiempo para darme, que me regalas unas nuevas alas y que juntos
descubrimos una vez más el poder del amor. A veces sueño que incendio toda la
ciudad a tu lado, y que no me importa convertirme en una delincuente si mi
condena es tenerte a mi lado siempre.
Alucino pensando que la luna es mía,
pero me da temor compartirla porque hay mucha gente que ni la mira; otras veces
sueño que soy una estrella y mi única función de vida es regalar brillo y luz
todas las noches a aquellas almas solas y perdidas que me echan un vistazo; a
veces sueño que soy pensamiento y navego en las mentes humanas, me sorprende la
lógica de muchos, me asombra la bondad de otros, pero me planto en sus cerebros
con la ilusión de que cosechare almas nobles; a veces sueño que soy amor y me
instalo en los corazones de hombres y mujeres que se quieren y les aterra
intentarlo una vez más.
A veces sueño que soy canción y
creo conciencias, alegro vidas y me limito solo a sonar, otras sueño que soy
planeta y doy un buen sacudón vaciándolo de todos los humanos que viven sin deseos,
a veces sueño que soy poema y alimento el alma de los enamorados no
correspondidos, y otras veces sueño que fabrico caminos y elimino el camino más
transitado por el mundo “el camino fácil”.
A veces quiero dejar de soñar y
convertir todo esto en verdad, en realidad, en autenticidad.
A veces pienso que lo
que sueño es mi verdadera realidad, pero yo pierdo mucho tiempo durmiendo,
atrapada en una vida extraña de la cual despierto a ratos y yo lo llamo sueños.
-.Aksu.
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