Yeruska. Café, café...


Nací en el primer trimestre del año, entre los románticos piscianos. Efímera, enigmática y lunática; porque soy un instante, mi mente es todo un misterio que aun intento resolver añadiendo que soy poco constante, siempre estoy intermitente. Cambiante. Unas veces muy feliz, otras veces llena de temores, unas veces positiva y otras tan negativa; unas veces muy realista y otras veces viviendo de fantasías.
 De vez en cuando, escribo cualquier novedad de la inestable sociedad, de los monstruos que existen en nuestras cabezas que a muchos nos cuesta controlar, puedo escribir también alguna historia de la vida real, de una amiga, de un paciente (porque a veces me creo psicóloga) jajaja, de un conocido, de algo que vea y me brinde inspiración o de las infinitas utopías que puedo atravesar. Aconsejo a todo aquel que consejo solicita, pero cuando soy yo la confundida, me bloqueo y pierdo cualquier sabiduría. Amo la libertad tanto como soñar, disfruto  de los momentos compartidos, aún me queda mucha ingenuidad y odio cualquier cosa que me logre atar, porque al final del camino decido siempre volar y volar significa soltar, y soltar significa abandonar y abandonar significa llorar y llorar significa volver a empezar, y volver a empezar significa avanzar, es un ciclo, hace daño pero también sana, toda una contradicción.
 Voy desconcentrada totalmente en la vida, tengo una buena consciencia que me guía, un monto de ganas de envejecer con risas, me permito regalar simpatías y de la nada escribo cosas que riman (no crean que es poesía). A pesar de todo, suelo saborear la complejidad de la vida porque en esos momentos es cuando más me siento aprendida, amante nata de la filosofía, aprecio las ironías, a ratos pienso estudiar y prepararme en psicología aunque primero pretendo preservar mi paz y armonía.
 Si me comparo con la fauna con el elefante perfectamente puedo encajarme, es obvio que no es por el tamaño, es solo que sueño y creo a su paso lento pero aplastante, si de la flora se tratase los girasoles suelen encantarme, debe ser por la indecisión cuando arrancas sus pétalos pensando en algo fortuito, pero cuando vas a mitad del sí o no ya sabes qué respuesta deseas que salga. Si me piden una palabra la enigmática me embarga, no hay quien entienda el misterio que escondo en mi cabeza y el deseo incrementa; transitando por una estación el invierno es igual de frío que mi corazón, una hora en mi reloj a las 6 pm todo me parece mejor, el cielo pinta un rosado que automáticamente me induce a pensar en el pasado, si canto una canción tiene que ser de corazón y me aferro grandemente a lo imposible porque lo posible ya me aburrió.
 Marchamos a lo cotidiano y el café va de mi mano, combina con mi color de piel morena claro y a su vez causo efectos buenos y malos, no importaba a qué hora me tomen, puede ser en la mañana, en la tarde o en la noche, siempre estaré disponible porque soy incapaz de negarme cuando alguien me necesite, al que tiene insomnio le doy sueños y al que tiene sueño le causo insomnios, en ocasiones puedo estar hirviendo que quemo y otras puedo ser tan fría como un hielo, inmersa en mi invierno, mis adictos (amigos) me son fiel aunque muchos otros me han llegado a aborrecer, a más de uno dejo pensando, puedo escuchar sin comentar pero mi función es calmar, aclarar y tranquilizar. Sin embargo,  lo que más me asemeja al café, es que si me consumes en exceso puedo hacer daño. A unos curos y a otros salvo, pero por más lícita que sea la droga, siempre causara el mismo efecto; sin importar si es a corto, mediano o a largo plazo.
Leo sin control así que muy poco me quedo callada para dar mi opinión; soy muy desobediente por naturaleza e imprudente por descendencia, pero eso a mucha gente le afecta, a veces no amarro mi lengua y digo las cosas sin compasión y eso a muchos le causa dolor.  Pocas veces tiendo a ser paciente, opino muy bien sobre problemas del corazón o desamor,  creo en la reencarnación, en dios y en que todo pasa por una razón.
A veces puedo ser mala pero muy clara, adicta a las fiestas y a cualquier licor, no fumo pero si quiero viajo a la luna para despejar el dolor, extrovertida, divertida y soñadora, como a todos me cuesta entregar confianza después de haber sido traicionada, pero acepto que todo lo que gira cambia por naturaleza, que hoy en día nadie se detiene por nadie, y que huir o fluir siempre va a depender de ti.

_.Aksu.

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